Una felicidad sospechosa

Si no sabes quién es, presumiblemente pienses que el tipo lleva un buen pasar, una vida agradable, pletórica, definitiva. Si lo conoces, el garabato en la cabeza inunda la ‘sinopsis’, como dijo alguna vez Ricardo, un amigo que tengo al que de pequeño se lo comió el tiburón de cachureos; un muchacho no del todo culto, pero al parecer, bueno para el cine. Sin embargo, tras la rabia de ver a un sujeto como él, ladrón, corrupto, paseándose por Miami así como si nada, bronceado y en chalas… llega más rabia.

Es imposible no hacerlo, además, siendo sinceros, esa cosa ‘zen’ de paz y amor no me la trago del todo; la apoyo, sí, me resulta insufrible el personaje trol que anda botando mierda por ahí, pero el día es largo y a alguien hay que odiar en un minuto. Es como si de esa forma botáramos nuestros demonios internos devenidos de un metro lleno, o de un silencio prolongado, o de deudas que se instalan, o por esa persona que quieres desnudar a besos y no te da bola. Y este hijo de puta tiene méritos para plantarle unas cuantas chuchadas, aunque no esté escuchando, ni leyendo. No creo en el horóscopo -Pedro Engel o tiene un problema con Tauro o definitivamente fantasmea de lo lindo, porque cada vez que dice que esta es ‘la semana’, me pasa una hueá mala-; pero si en eso de las vibras. Es que salí un tiempo con una chiquilla buena para el té verde y otras cosas verdes, rayaba con eso de la energía y, de cierta forma, me evangelizó. Así que si puedo mandarle malas vibras a este desgraciado, se las mando, con conjuro, ‘kamehameha’ y flor de ‘Pato Yáñez’.

Pero vengo de vuelta de una pichanga, cansado, aunque paradójicamente revitalizado; me siento, abro una chelita, veo que el texto de Totti la descoció y me acuerdo que de milagro tengo una palta. ¡Maravilloso! Vuelvo a ver la foto y ya no me enoja, más bien siento pena por su estúpida externalización de falsa felicidad. Sí, aunque en su esquizofrenia él crea que la hizo, que gambeteó su irresponsabilidad, y que le ganó la pulseada a un país que observa absorto como el pelafustán se arrancó y no dio la cara. También, como goza de insólitos privilegios por la extravagante justicia norteamericana.

Respiro, y reviso nuevamente el segundo gol del Bayern ayer contra Juventus. Nació de Arturo, tremendo. Atento, intenso y perceptivo. Presionó, robó y abrió, todo a cinco metros del área. Neymar, Suárez y Messi, desde Barcelona, están en otra. Escucho a un músico chileno que se llama Rafart, excelente. Casi siempre todo mejora con música y es así como finalmente renuncio al odio y siento esa brutalidad que es la lastima.

Ahí está Jadue, pobre y triste paquete, con su merito de haber sido el presi de la Copa América, con 6 contratos entremedio, despótico y ruinmente obsesionado con el billete. Porque este es de esos villanos rascas, que no quieren poder, quieren plata. Y como suele ser esa clase de villanos, es cobarde. Los cobardes hacen eso, se fugan y desde la distancia se recuestan orgullosos. Pero la realidad que lo consume, cuando despierta y necesita ventilar su revancha, así como esa acida pretensión de mostrarse indiferente, se apaga cuando al instante se da cuenta que se quedó pegado, que ya no puede mirar para adelante y que su futuro está acabado. Seguramente cada día con menos amigos, seguramente cada día con una mujer menos deseosa de estar en la misma cama, ciertamente cada día sus hijos más grandes… y la evidencia es aplastante.

De qué sirve amargarse por lo grotesco, por lo ridículo de su fantasía, si en realidad nunca está tranquilo, nunca está en paz y adelante suyo es puro desierto, por más que la fotografía diga otra cosa. Ahí es cuando entiendo a mi abuela cuando decía que la realidad es lo que está dentro de uno, más allá del personaje que asumimos frente a los demás. Aun cuando el paisaje en este caso sugiera lo contrario. Aunque la foto es una selfie, y el hueón es bastante feo.

Tengo a un amigo que es igual, pero igual a jadue -quizás un 3% más buen mozo-. Obviamente lo hueveo de que en algún momento se lo van a llevar detenido por sospecha. #BB

Acerca de Roberto Meléndez 414 Articles
Creador de Barrio Bravo. 30 años. Viviendo en la playa y escribiendo. Delantero con poco compromiso defensivo. Galán de rachas... esperando que llegue la racha. Convencido de la validez y fuerza de esta idea. Agradecido de todos quienes le dan el aguante a este espacio. Salud.
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