Un momento olímpico

GRACIAS JUEGOS OLÍMPICOS
BOMBAZO EN BRASIL: JUAN MARTÍN DEL POTRO ELIMINA A NOVAK DJOKOVIC

Fue un partido imperial, en un ambiente vibrante. El número 1 del mundo en el tenis, Novak Djokovic, llegaba como amplísimo favorito para quedarse con el oro, pero al frente tuvo a un jugador que demostró porque este evento es tan especial y sacó a relucir todo el caudal de recursos que alguna vez lo llevaron a estar entre los grandes.

Juan Martín del Potro entró al court con la intención de no hacer un papelón, de darle competencia a un rival que parecía invencible, pues después de varios años en que una lesión en la muñeca truncara el mejor momento de su carrera, no había podido volver a encumbrarse ni jugar sostenidamente de tú a tú con los mejores. Al frente por el contrario estaba quien hoy por hoy lo gana todo. Pero el talento no se olvida y la confianza comenzó a llegar de la mano del espíritu propio de una instancia que desnuda pasión por todas partes. La derecha del argentino fue un rifle que tuvo contra las cuerdas todo el tiempo a un incrédulo Djokovic, que a pesar de los problemas opuso firme resistencia y estiró todo lo que pudo un partido que siempre estuvo desnivelado a favor de un impetuoso rival que ya no quería seguir comiendo aire.

Juan Martín del Potro entró en esa zona donde nada sale mal y todo lo que golpea va al lugar correcto. Era una revancha frente a todos los problemas de los últimos años, esos que incluso minaron su propia confianza y lo tuvieron al borde de decir basta. Sin embargo perseveró, porque finalmente el tenis es lo que ama, lo que sabe hacer…no es eso que le da plata, es eso que alguna vez lo divertía; sí, alguna vez, porque en los últimos tiempos todo fue frustración y sufrimiento, pero quien persigue sus recuerdos instintivos no lo hace por nada, es una identidad que se reclama.

Y ganó, le ganó al 1 del mundo, a su contexto, a su pasado reciente y a los propios demonios que su cabeza creó, pero que a punta de valor, esfuerzo y coraje hoy venció. No alcanzó aún para la medalla pero sí para regalarse un momento de satisfacción, de orgullo y sonrisa imperecedera, porque cada vez que este partido venga a su mente lo va sentir; lo va sentir tanto como quienes desde afuera, con la boca abierta, nos asombrábamos de lo visto. Es la magia del trabajo duro, del deporte y de vivir sumergido en aquello que deseamos.

Djokovic, como el campeón que es, sabiendo todo lo que ha sufrido del Potro, le dio un especial abrazo. Luego el serbio lloró como un niño, porque esto no lo esperaba y derrochó su lado humano. Pero la rabia no le quitó la grandeza ni ser un caballero. Juan Martín se sentó profundamente emocionado, había ganado; ese instante jamás lo olvidará. Fue un momento olímpico. ‪#‎BB‬

Acerca de Roberto Meléndez 414 Articles
Creador de Barrio Bravo. 30 años. Viviendo en la playa y escribiendo. Delantero con poco compromiso defensivo. Galán de rachas... esperando que llegue la racha. Convencido de la validez y fuerza de esta idea. Agradecido de todos quienes le dan el aguante a este espacio. Salud.
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