Reconstruyendo un vídeo viral

Es el vídeo de moda en internet, pero como este es un sitio de textos, haremos justicia editorial. Acá vamos:

Era tal vez la única oportunidad para los muchachos del Aberdeen de recortar distancias y darle vida al campeonato escocés; al frente se encontraba el Celtic, el múltiple campeón al que desde hace algunos años no hay cómo cresta tumbarlo. La imagen del capitán Scott Brown levantando trofeos en el norte del Reino Unido ya es molesta y genera odiosidades. En algunas las tabernas de Glasgow y Edimburgo hay cervezas gratis cada vez que los muchachos dirigidos por Brendan Rodgers se comen alguna boleta en Europa. Claro, es el único momento de desquite para el resto en una liga monopolizada durante los últimos años por el Celtic. Ya no dan más, ya no resisten que sea siempre el mismo equipo de mierda.

Scott Brown es un tipo carismático; probablemente su técnica sea a lo sumo corriente, pero de que el volante tiene un grado de contagio importante en su equipo e hinchas, eso es indiscutible. Personaje gracioso y mediático en su país, inevitablemente se lleva gran parte del recelo. Y tiene su carácter, mal que mal, juega donde el partido se raspa y se inclina.

Los malditos desgraciados lo están haciendo otra vez: una llegada y ya van uno a cero. Aberdeen ha hecho un compromiso serio, con las mejores llegadas, ¡las gradas están copadas!…. pero estos chuchesumadres están ganando de nuevo. Hasta a mí me da rabia.

Y ahí viene Scott, con la pelota desatada, rebotando sin glamour pero pa adelante, canchero… ¡No! ¡Ya, basta! Y el marcador, presa de sus instintos, se le tira al bulto, a bajarlo; pero lo impresionante es que, en ese mismo instante, Scott quiso tirar un amague, quedando enredado, entre la pelota, el aire y su marcador; se cae, sin embargo, se levanta al acto, ¡y quiere seguir!…

…Es ahí cuando viene la mejor patada criminal de la tarde, con maldá colegial, directo a las canillas. Una patada de escuela, de los sesenta, tipo Copa Libertadores. Y no contentos con aquello, otro jugador del Aberdeen, sin asco, le dispara manso ni que pelotazo en plena espalda al pobre de Scott. Era el momento de quedara la cagá: buscando cobros, la pelea del más macho y el viejo lugar común de “a mí no”. O tal vez la oportunidad de sacar ventajas, darse tres vueltas en el piso y pedir la extremaunción. Pero para sorpresa de todos, Scott Brown se levantó cagado de la risa, mostró sus huevos al público y ajeno a la polémica, se pegó un bailecito, modo ponceo de dos segundos, en plena cancha. Espectacular. Inteligencia emocional dirán algunos; un hueón relajao, diría yo.

Finalmente el Celtic ganó 0-2; se escaparon a siete puntos del Aberdeen y a seis de su escolta. Siguen siendo los hijos de puta de su liga, los cabrones, pero Scott supo ganar; fue un capo y eso es innegable. #BB

Acerca de Roberto Meléndez 413 Articles
Creador de Barrio Bravo. 30 años. Viviendo en la playa y escribiendo. Delantero con poco compromiso defensivo. Galán de rachas... esperando que llegue la racha. Convencido de la validez y fuerza de esta idea. Agradecido de todos quienes le dan el aguante a este espacio. Salud.
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