Obvio que inolvidable

Qué agregar si ya todos lo sabemos, lo recordamos, está ahí, con nosotros, entre nosotros. Ni siquiera es necesario haber estado vivo o viéndolo para acordarse. Incluso los muertos reviven en escenas y diálogos luego de lo que pasó en esa cancha. Al lado mío estaba mi viejo y su preocupación era: que no se metan atrás, que no sean ratones. Lo dijo antes, lo dijo cuando empezó, lo recalcó al final, y con los días, y con los años, y seguramente ahora en el infierno debe estar junto a un whisky tragando la nostalgia de ese par de gritos interminables. No se trataba simplemente de un amistoso, configuraba la medida para un mundial que lo acaparó todo, frente a un rival importante, en un estadio legendario. Salir al mundo era una expresión inconsciente de esos años y por supuesto el fútbol era una vía que proyectaba popularmente el hacerlo. Por eso que el equipo se viera bien era verse bien; sí, tan social como personal.

Fue la primera vez con las medias azules, y también la primera vez que el pelao Acosta usaba línea de 3, o línea de 5. Y que Owen, 17 años, el debutante más joven, que es el golden boy, que tiene una novia bonita, y se porta bien…puras hueás y rellenando el pánico en la transmisión televisiva. Me acuerdo perfecto que un día antes, un periodista argentino amigo de mi viejo estaba en Irlanda cubriendo a su selección que jugaba con los del trébol, y al subirse a un taxi y contar que era argentino, el conductor en vez de preguntar por la albiceleste o Batigol o el burrito, le preguntaba por Salas, el chileno Salas. O Shileno, como tan particularmente caracterizó Araujo en sus relatos.

A mí Alexis me conmueve; por despliegue, esfuerzo, ambición y el sustrato ausente de su actual equipo en Inglaterra, pero Salas derribó y sometió a una cordillera: una comparación odiosa, pero es para ilustrar el vinculo emocional. Los más pendejos de repente no lo entienden porque ver el fútbol argentino hoy en día es ají a la vista, pero en los 90 un buen día de River era el manual a observar del fútbol planetario. Tanto que en Irlanda un taxista le preguntaba a un argentino por el zurdo de Temuco. ¡Qué Owen, hueón!

Sí, sí, sí, todos súper premier league, que la revista de moda, la puntualidad, la reina, y blablabla, pero Nelson Tapia, un arquero de nuestra cuadra, tuvo una noche tremendamente inspirada, la zaga completa muy firme, Clarence Acuña descomunal, y el pase del Coto…chesumadre el pase del Coto…¡Belleza!…Una caricia y a volar tan alto que encontró al 11 y el resto, bueh,… ¡Cómo miraban al matador esos centrales! Y no esperó, asesinó con estilo mafioso de Tarantino: con clase, soberbia y gusto…ese control con el muslo y en la misma la volea y golazo… No podía hacer un gol normal el conchasumadre, no, tenía que ser un gol a lo Salas. Orgasmo puro. Y se escuchaba el gooool solitario del matador en el silencio de la catedral. Y mi viejo gritaba gol con ojos que le brillaban frente al evento paranormal. Y era real. Y ver esos ojos. Puta qué grande matador. Eso fue al final del primer tiempo, y Chile ganaba 1-0, y con un gol de historieta.

Que yo sé de fútbol, que yo sé más que tú, que 4-4-2, que transiciones… ná, no se trata de eso: el fútbol es emoción, es vibrar el segundo, es abrazar lo que no se sabe…es sentirlo. Aunque algo sabíamos ese día: estaba Salas, estaba Chile con perso, estábamos ahí jugando como siempre quisimos.

El segundo tiempo fue espectacular: los muchachos, esos que jugaban domingo a domingo en nuestras canchas disparejas, mostraban toque en la de pool. Y pa rematar, el matador sacó a pasear a Sol Campbell…¡¡Pero qué paseo que le dieron al moreno!! ¡¡Fue una lección de pichanga!! Para allá, para acá, para allà, para acá… Lo hizo ver de basquetbol, y no le quedó otra al pobre defensa que plantarle la chuleta avergonzado y penal. Tiritaba la tele. No Salas, que ¡pam! le dio con el interno abierto bien esquinado y el segundo. Y mi viejo saltaba, y decía garabatos, y de ahí a celebrar a una fuente de soda, ¡y todos hablando de lo mismo! Mesa por mesa, y en las calles se llenó de gente jugando a la pelota…bonito pos. Obvio que a mi viejo se le escapó la euforia y se vio campeón del mundo, y ya quería ir a Francia, y todo el maravilloso cuento del fútbol. #BB

Acerca de Roberto Meléndez 414 Articles
Creador de Barrio Bravo. 30 años. Viviendo en la playa y escribiendo. Delantero con poco compromiso defensivo. Galán de rachas... esperando que llegue la racha. Convencido de la validez y fuerza de esta idea. Agradecido de todos quienes le dan el aguante a este espacio. Salud.
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