Miopes con gambeta

Miro los carteles de la calle a una distancia prudente, ningún esfuerzo sobrenatural a la vista, pero no logro enfocar. Hace días que no veo del todo bien y cierro los ojos con fuerza como si con eso se reiniciaran mis ojos. Pero nada ha funcionado y la vista de águila que no me caracterizó pero sí fue mi orgullo oculto está, poco a poco, perdiendo su poder. Con hora al oftalmólogo en un mes más, busco algunos referentes con anteojos para no sentirme tan sola y el fútbol, por supuesto, no se quedó atrás. Casos emblemáticos hay muchos, y si bien ahora la tecnología ha llevado a los lentes de contacto, no mucho tiempo atrás era otro el escenario.

Leopold Kielholz nació en Basilea, Suiza, en 1911 y fue delantero titular de la selección helvética. En la década de los 30 jugó en varios equipos, entre ellos el Basilea, Servette y Stade de Reims. Sin embargo, la huella indeleble la dejó en Italia 1934, al anotar el primer gol de su selección en una Copa del Mundo. ¿Su gracia? Ciego como un topo. Con una miopía galopante le era imposible pasar mucho tiempo sin anteojos, por lo que reforzó los cristales y sin miedo anotó 12 goles en los 17 partidos que jugó con la camiseta de su país.

Joop Van Daele nació en Rotterdam, Holanda, en 1947 y jugó de defensa en equipos como Feyernood, Ahead Eagles, Fortuna de Sittard y el SBV Excelsior. Con la camiseta del primero de estos y los lentes correspondientes, jugó la final de la Copa Intercontinental de clubes en 1970 contra Estudiantes de La Plata. Si bien en el partido de ida en La Bombonera habían empatado a 2, en el de vuelta, Van Daele a los 65 minutos dejó el marcador 1-0 a favor de los holandeses. Pitazo final y Óscar Malbernat, con la sangre hirviendo, le tiró los anteojos al suelo para rompérselos con el pie y sentenciar: “No deberías jugar con lentes. En Sudamérica está prohibido”.

Por último, y no menos importante, el surinamés Edgar Davis. Nació en 1973 y es uno de los centrocampistas importantes del mundo, que de lentes y rastas largas, dio origen una leyenda de estilo único dentro de la cancha que tuvo a más de niño holandés en el intento de seguirlo. Sin embargo, al contrario de Van Daele y Kielholz, los lentes de Davis responden no tanto a la necesidad de corregir sino de cuidar; en 1999, cuando jugaba por la Juventus le diagnosticaron glaucoma. Con apenas 26 años y un futuro incierto con el retiro como la mejor opción, el jugador decidió operarse luego de varios tratamientos fallidos. Si bien la intervención había sido un éxito, la condición impuesta para volver al pasto era simple: el uso de anteojos protectores. Desde entonces, Davids con su nuevo accesorio conformó los planteles de Barcelona, Inter de Milán, Tottenham, Ajax y el Crystal Palace.

El 27 de mayo próximo, el oftalmólogo dará su fallo. Y si este es positivo para tal importante accesorio, solo espero que los lentes que tenga vengan con la gambeta incluida.

Acerca de Juana Gonzalez 32 Articles
Columnista de Barrio Bravo. Estudió una de las carreras menos rentables del área humanista -y con eso se puede ver de qué va- pero, con mucha suerte, trabaja en lo que le gusta. Se retiró de las canchas a temprana edad por el bien del fútbol y hace poco, por primera vez en su vida, se abonó a un equipo: Palestino.

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