Magdalena Armstrong, la ilustradora

Magdalena Armstrong, la falda detrás de 'Hand Made Tweets'.

Llego al bar 5 minutos tarde y, por supuesto, en modo nacional, ella todavía no ha llegado. Hace calor, de fondo suena Arthur Conley (Sweet soul music) y pido el bendito shop de medio. ‘Así da gusto’ le menciono al barman mientras trato de acomodarme bien en el piso de la barra. Le envié un whatsapp, reviso, no tiene activado el doble check azul, pero está en línea y no me contesta. ‘Me plantó’, es lo primero que pienso y rebusco mi fortuna en un plasma que viene con la ‘champions’; ‘no está mal’, susurro en un consuelo sincero.
15 minutos más tarde, el partido está tremendo, ida y vuelta, arbitro mandándose cagadas y Mourinho haciendo su espectáculo desde el banco. ‘Es bueno para el show ese hombre’ me dice Rolando, el barman que lleva trabajando ahí desde hace 7 meses, aunque reconoce que en el oficio lleva más de 15 años. ‘Acá uno las hace de sicólogo también’ agrega subrayando de autoridad un empleo que le ha robado el tiempo, pero que ha hecho que ya el mayor de sus hijos esté en la universidad. ‘Al final uno se saca la cresta por ellos’, desliza y limpia las copas como si fuese un movimiento natural.
De pronto, una palmada en mi espalda y una sonrisa amplia que traga su cara, al mismo tiempo, un estruendoso: ‘¡¡Perdón, weón, perdón!! Ciudad de mierda, me carga, todo lleno’ y agitada, se sienta y deja unas bolsas que adentro llevan bonitos cachueros artesanales. ‘¿Cómo estamos?’ le dice a Rolando, como si lo conociera de toda la vida, y agrega con toda la confianza, ‘¡Tráeme una chela, ya!’.
Reposa sus brazos en el mesón, inclina la cabeza y me pregunta: ‘¿Qué onda, de qué se trata?’, aún sin comprender demasiado de qué va todo esto. Le explico, se ríe del nombre de la sección y aprueba con un ‘Me encanta’ bien estirado en todas las vocales.
‘Ya estás viendo fútbol’ me espeta y apunta a la tele. Me encojo de hombros, reconociendo en ello, una costumbre automática. ‘Pero la música está buena’ le respondo, apoyándome en The Clash (Jimmy Jazz), que siempre salva el momento. ‘Si me gusta el fútbol, no seas barsa’, me regaña y mueve sus converse al ritmo de la música, para luego beber un buen trago. Tras eso, un salud, y comencemos:
BB- ¿Te pareció machista gambetearte del fútbol a la música?
MA- Nada, qué machista. Acá en Chile no hay machismo.
BB- ¿Ah no?
MA- Jajaja ((ríe de buena gana)). O sea, sí, pero hasta por ahí nomas. Este es un país de pollerúos, el macho no puede vivir sin su mamá. Y si no tiene, se busca una mina que lo sea. Es machista de la boca para afuera, porque al final, todo se lo pregunta a la vieja o a la mina ((cierra esbozando otra sonrisa y dejando en el aire una ironía que se aprecia sincera)).
BB- ¿Me estás diciendo mamón?
MA- Con todas sus letras ((Rolando está de acuerdo con Magdalena y quiere intervenir, pero llega un cliente tres pisos más allá)).
BB- ¿Y qué te pasa con el feminismo?
MA- ¡Me carga! Polariza la discusión y no resuelve nada. Hubo años en que las mujeres no podíamos ni votar, y ahí su manifestación se entendía, pero hoy parece más bien rabia uterina. Claro que hay inequidades, pero… ((se toma una pausa, se toma otro traguito y enfatizando, resuelve una sentencia inmortal: ‘puta que es rica la chela heladita’. Tras eso, define la idea))… en verdad, no me gusta generalizar, pero si tuviera que definirlo: no me gusta cuando un hombre es TAN hombre y una mujer TAN mujer ((y en ese TAN, está toda la idea al respecto)).
BB- Bueno, pero vamos a lo que venimos. He visto tu trabajo de ‘Handmade tweets’ y lo encuentro buenísimo ((me detiene con un ‘ayyy lindo’)). Sí, hay calidad y originalidad ((se lo planteo seriamente, afirmándole que no es zalamería casual)). Cuenta de qué se trata, cuándo empezaste y cómo fue qué se te ocurrió.
MA- Todo partió cuando me hice twitter, hace unos 3 años, aconsejada por mi gran maestro, Francisco Olea (Oleismos). Él me dijo que debía salir de mi cueva y enterarme de lo que pasaba ‘allá afuera’ ((con los brazos hace el distingo entre ella y el resto)). Tú cachai que un dibujante está sentado en lo suyo todo el día; si tiene suerte, en un taller, si no, en la casa como yo ((y le sale un pucherito honesto)). Así que me hice twitter y no podía creer la cantidad de verborrea mental que escribía el mundo ((dice ‘verborrea’, pero su cara es expresivamente de ‘WEAS’)). Es que no me gustó nada, pero el consejo de mi mentor me presionaba: ‘Uno tiene que saberse vender, saber aparecer’. Así que bueno, dije, voy a dibujar mis tweets.
BB- El lema de HMT es: ‘Lo gratuito e instintivo de un tweet, pero dibujadito’. En relación a eso, ¿cuáles son tus fuentes de inspiración y cuánto tiempo te toma el conseguir la construcción definitiva de una ilustración?
MA- Soy súper fan de ‘Quino’ (Mafalda), desde muy chica; de hecho, creo que me sé prácticamente todos sus chistes. Por supuesto que soy y seré la uña del dedo chico de él, pero desde su trabajo logré unir la opinión y el mundo grafico, algo que ahora se me hace de forma natural realizar ((su rostro se vuelve adulto, se reconoce; íntimamente hay orgullo de esa identidad)). Es mi eterno inspirador y profesor ((continúa profundizando de esa admiración)). Y bueno, a nivel de temas, la critica la vuelco a los sistemas humanos: cuán idiotas somos y cómo nos hemos ido desnaturalizando. Me resulta hilarante ver como este animalito que es el ser humano, se piensa que por tener un cerebro más grande tiene al universo en sus manos y basta con que la tierra chasque los dedos para minimizarnos absolutamente ((Chasquea los dedos y hay un gol en la pantalla. Rolando, que estaba atento a todo, celebra el momento y nos regala unos canapés de palmitos. Otro salud y nos cagamos de la risa)). La gracia de los ‘HMT’ ((se embala nuevamente)) es que tienen que ser igual de vomitivos que un tweet escrito, por ende ((la hueveo al usar el ‘por ende’; se enoja)), ¡POR ENDE! ((me lo grita)), los hago ‘al momento’, el mismo día. Eso explica que no tengan un estilo grafico definido. A veces vienen planificados y los escribo antes, pero rara vez. Esa falta de programación me pasa la cuenta y muchas veces no me llega el tiempo para realizar algo que me convenza y no hago el ‘HMT’, algo que por supuesto tengo que mejorar.

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BB- ¿Adónde podemos pillar de manera rápida tu trabajo?
MA- Estoy en Facebook, twitter, ambos bajo el nombre de ‘Handmade tweets’; y en Instagram, claro que ahí por mi nombre: en Instagram expongo más que ‘HMT’, también otro tipo de dibujos personales.
BB- ¿Cómo te promocionas?
MA- De ninguna manera, me gusta que mi trabajo hable por mi; que sea de forma natural, que la cosa ruede, compartan y así lo vayan conociendo. No soy de andarme promocionando, me da vergüenza.
BB- Así es difícil …
MA- Súper … ((y lanza una mueca que advierte que esa vergüenza resulta inútil)).
BB- ¿En qué medida ‘HMT’ explota lo que hay adentro tuyo?
MA- Absolutamente; me refleja en un 100% ((y mientras, le muestro alguno de sus trabajos desde el celular, ríe de forma apacible, graduando una cierta recompensa al talento)).
BB- ¿Hasta dónde te gustaría llegar con esta idea? ¿Lo ves como un proyecto o tan sólo como un hobby?
MA- Siempre he tenido la idea de hacer libritos, pero tampoco es que sean tan exitosos, entonces me achuncho ((la recrimino, la emplazo a mostrarse; en el anonimato no va pasar nada)). Pero ya vendrán ((se defiende con una arenga tímida)).
Le muestro el trabajo a Rolando que viene ahora con un pitcher. Concuerda conmigo, debe tomárselo en serio y dejarse de huevadas. No se trata de pagar por publicidad -acá tampoco-, más bien de quitarse la vergüenza. Se hace la chora: ‘qué no, qué no, qué no’; finalmente, negocia un: ‘lo voy a pensar’ y contraataca preguntándome por la chiquilla que acaba de llamarme y que me puso colorado. En la sencilla, aceptamos las tablas y cambiamos de tema.
BB- Tú usas mucho el humor como base de la creación de tu trabajo, ¿qué tan importante te parece este a la hora de elaborar una reflexión?
MA- Puta, clave ((no dudó un segundo)). El humor es una reflexión distinta, es un cortocircuito en la cabeza. Con él se llenan los vacíos conceptuales y se logra empatizar independiente de las diferencias preconcebidas que tengamos acerca de un tema. La risa nos acerca. Pero es un arte difícil de lograr, todo depende de los detalles y la forma en que se expongan. Se puede hacer humor de todo y con ello, generar una buena reflexión.
BB- Muy de acuerdo. Mencionaste al detalle…
MA- Sí, la observación del detalle marca toda la diferencia entre que algo sea o no sea divertido y reflexivamente interesante. Basta una palabra que sobre para que deje de ser divertido y la idea pierda fuerza ((afirma convencida, y mueve las rodillas en posición, ‘quiero ir a mear’)).
Ya de vuelta del baño, con las mejillas coloradas, seguimos.
BB- Qué proyectos similares al tuyo te parecen los mejores logrados del país.
MA- Hay mucha gente capa, pero si tengo que elegir, me quedo con las dosis diarias de Alberto Montt; los ‘oleismos’ de Francisco Olea; y también me gusta lo que hace ‘Mala imagen’.
BB- ¿En qué pie te parece que se encuentra el espacio artístico del país?
MA- Somos unas guaguas ((comienza a irritarse)), y no porque no exista calidad en los artistas, es porque precisamente, no existen los espacios. No hay financiamiento, y lo que hay, que son los FONDART, sorry, pero se lo ganan los mismos aburridos y bien conectados de siempre. Es difícil surgir como artista, hay que rascarse con las propias uñas. No existimos en el sistema, no somos necesarios, no se factura, qué pena pedir una cuenta corriente, el ejecutivo se caga de la risa en tu cara. Y la tradición cultural tampoco existe, la gente prefiere ir al cine, ver explosiones y llenarse los oídos con esos sonidos ultra estéreos ((tras eso, se genera un silencio; apenados, nos abrazamos, pero aparece la música de Creedence (Molina) y volvemos al optimismo)).
BB- ¿Ves alguna salida a todo esto?
MA- ¡Estamos hasta el pico! ((Se fue a la chucha el optimismo)). Mientras no dejen de robarnos y no inviertan en lo que hay que invertir, no va pasar nada en este país ((Se toma un trago largo y ya agarró vuelo, así que a dejarla)). Tienen que morirse todos los viejos de mierda que agarraron al país volando bajo y caminan como patrones de fundo por él. Y tienen que parar la mierda de farándula política: que si tu dices esto, yo digo lo otro. A esos viejos culiaos ni siquiera les importa que la gente se eduque, ellos felices pagando el sueldo mínimo ((no ha pestañeado en ningún momento y todavía tiene pila)). Qué vamos hablar de arte si ni putías podemos hacer; tienen el sartén por el mango ((termina algo agitada y llama al ‘Rola’, le pide más canapés)).
BB- Ya que estamos en esta, qué te parece el gran empresariado chileno.
MA- Son políticos, y ahí va todo en la misma mierda.
BB- ¿Aprecias algún intento político por acercar el arte y las humanidades a la gente?
MA- Sí, pero en forma de anzuelo.
BB- ¿Cómo así?
MA- Ponen a un par de tarados en las campañas electorales y ya estamos. Una que otra cosa superficial y se jactan. Pero lo más perverso de todo es ese arte de mall ((acá se toma un tiempo; además aparece una canción de David Bowie y se olvida de todo: pide que la suban)). Oye hueón, péscame ((justo hay otro gol y me acerco a ver de quién fue. Conversa con el ‘Rola’)). Ya, ¿ahora si? ((fue gol del equipo de Mourinho, van 1-1. Podemos seguir)).
BB- Me decías sobre el arte de mall.
MA- Sí. Pueden haber obras de teatro buenas, exposición de cuadros interesantes ((‘bien cachaguinos’, intervengo en tono irónico. Me gané otro salud)), ¡¡gente famosa!!; pero es todo un aparataje para que vayas a la entretención y no al sentido expresivo, y una vez fuera, entres al mall y descubras nuevas y falsas necesidades, de la mano de más y más deudas. Absurdo, el arte no está para eso.
BB- Y de la educación en Chile, ¿qué piensas?
MA- Lo mismo que comprar un auto o una tele. El que puede pagar, tiene lo mejor y el resto, las pelotas.
La siento ofuscada, así que propongo que pasemos al fútbol, el tema excusa de este lugar en el mundo; asienta con la cabeza.
BB- Me dijiste que te gusta el fútbol, ¿qué te gusta y qué no?
MA- Me gusta mucho ((reafirma con los ojos bien abiertos)). Me divierte, la creatividad y la velocidad de las buenas jugadas, eso es inevitablemente bueno. No me gusta el sentido comercial del fútbol, eso de tener que pagar por verlo, la privación sobre una pasión tan popular; sí, definitivamente, eso no me gusta.
BB- ¿Cómo ves los partidos de la selección?
MA- Me junto con mis amigos: datashow y asao, producido. Y si no es con ellos, con mi familia, en particular con mi papá, que es igual de pesimista que yo ((y se lanza con una carcajada, mientras repasa en su chauchera los billetes que se confunden con un infinito número de boletos de micro y otros papeles amarillentos. ‘Sí, soy una cachurera’, confiesa sin apreciar en sus palabras ni un mero atisbo de negatividad en ello, al contrario)).
BB- ¿Te gusta el actual equipo de la selección?
MA- Le creo al equipo de ahora, me gusta. Aunque tanto jueguito para atrás me está volviendo un poquito loca ((y ejemplifica con el partido en el centenario)).
BB- ¿Has jugado fútbol?
MA- Juego ((me mira con cara de ‘no me weís’)). De hecho, todos los martes ((su semblante adquiere cachaña de futbolero en conferencia de prensa; se toca el pelo y argentiniza su acento)). Somos un grupo grande, tenemos profe y todo; y ahí vamos aprendiendo y probando posiciones ((detiene con su mano la posibilidad de atacar al doble sentido)). Igual reconozco que me gusta jugar adelante, porque soy rapidita como una laucha e igual de shica ((y tras el expresivo ‘shica’, suelta una nueva carcajada)).
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BB- Qué se te viene a la mente si te digo, ¿gol?
MA- Felicidad
BB- ¿Offside?
MA- Putalahueá
BB- ¿Arbitro?
MA- Puta que corren
BB- ¿Jadue?
MA- Títere ((‘¿chaaa, eso nomas?’ interrumpo el cuestionario)) y un cara de raja ((suelta con calma, tiene claro que los peces gordos que lo pusieron ahí no se hacen cargo)).
BB- ¿Sampaoli?
MA- Muy necesario
BB- ¿Bielsa?
MA- No se vende ((y se pega en el pecho sabiendo que esa es una valiosa convicción)).
BB- ¿Don Nelson?
MA- Como ringo, estuvo en el lugar preciso, en el momento adecuado.
BB- Vidal
MA- No me calienta ((y pone cara de ebria))
BB- ¿Un meme?
MA- ¡Me encantan! Todavía me rio con el del Pepe Rojas llegando tarde al suyo ((¡Jajaja, aguante Pepe!)).
BB- Para finalizar, recomiéndanos: un comic; película; Música; libro; lugar.
MA- Comic voy a dar dos: ‘Black sad’ de lo mejor que he visto; y ‘Little Nemo in slumberland’, un clásico; película: mi favorita, ‘El gran Lebowsky’; música: David Bowie y Neil Young; libro: cualquiera de Paul Auster; lugar: la sagrada familia de Gaudí, en Barcelona; es que dan ganas de llorar.
BB- Oye, Maida, ¿Vas a colaborar en el futuro con alguna ilustración para Barrio?
MA- ¿Qué es esa huea? Jajaja… ((Me guiña el ojo, ¡esa es!))
Se nos acaba el pitcher, le pedimos la cuenta al ‘Rola’; nos despedimos, ella ahora va camino a un bus que la lleve de vuelta a su querido Puerto Varas; yo, de vuelta a la playa. El Rola, sigue en el bar, firme, al pie del cañón, luchándola.
Esta fue Magdalena Armstrong, la falda detrás de Handmade Tweets; los invito a seguirla, calidad espontanea, pura y dura.
Esto fue, Gente Poco Importante, el espacio ciudadano de este barrio pelotero; personas comunes, con su opinión y su talento. Se podrá estar de acuerdo o no con lo planteado, pero humilde, breve y bravamente, abrimos el espacio. ‪#‎BB‬

Acerca de Roberto Meléndez 361 Articles
Creador de Barrio Bravo. 30 años. Viviendo en la playa y escribiendo. Delantero con poco compromiso defensivo. Galán de rachas... esperando que llegue la racha. Convencido de la validez y fuerza de esta idea. Agradecido de todos quienes le dan el aguante a este espacio. Salud.
Contacto: Twitter

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