La loca noche de un futbolista en vacaciones

Paul Plaza/Photosport

A pesar de llevar doce años animando los show eróticos de la discotheque Sunset de Arica, a Cristián Villanueva por primera vez le llamó la atención la cantidad de celulares grabando al personaje con el cierre abajo y cara de caliente al que le bailaba la Verito, la mejor bailarina de la zona. El jefe de seguridad le había dicho que era el arquero de San Marcos de Arica, pero con el trasnoche, las luces y el copete, poco tiempo le quedaba para ver fútbol y menos ir al estadio del equipo local. De hecho lo había elegido a él solo por parecerle un conocido sin referencia y claro, ser el que más gritaba entre el mar de hombres impacientes por participar a las 2:45 am. Un premio al esfuerzo y a la poca timidez.

Pedro Carrizo pagó la entrada con la esperanza secreta que lo dejaran pasar gratis, por último por hacerle menos amargas las vacaciones que se esperaban eternas. Pero ni la lástima lo compadeció: $5.000 y que agradeciera que era con cóver.

Había llegado con decisión zigzagueante, muchos amigos y voz traposa a pasarla como nunca lo pasó durante el campeonato: bien. Entró con todo pero de manos al bolsillo, un gesto no propio de su profesión pero sí de la discreción que creía lo hacía ver a lo menos inocente, sin ganas de estar ahí, quizás un poco aburrido, en buen chileno: haciéndose el weón. Hasta que se apagaron las luces. De ahí, se dice, es otra la historia.

No corrió, se abalanzó a la orilla del escenario. No gritó, llegó a quedar afónico. Y cuando anunciaron que el show lo abría la Verito, aprovechó su altura para hacerse notar: lo logró. Sus amigos lo golpearon en la espalda para darle pachorra, como lo hacían sus compañeros de camarín antes de salir a la cancha. De hecho, si hubiese tenido tiempo, habría calentado…aunque no era necesario. Subió al escenario y con el foco en la cara, quedó en evidencia; el público no esperó mucho y celular en mano, prendieron la cámara y a esperar, porque de ahí no salía títere con cabeza.

Como todos han escuchado de los Martes Hot en Arica pero nadie ha ido, Carrizo algo cachaba de lo que se le venía. Bailes eróticos que iban subiendo de tono pudiendo llegar al coito en vivo que no cortaba alas sino que envalentonaba, eso sí sin hacer milagros. El que puede puede y si no mira, es lo que dicen. Así que muchos, a esa hora de la noche miraban no por opción sino por morbo. Hay que decirlo, el hombre subió como un león, jugando su propia final de Copa Libertadores. No levantando los brazos, no haciéndose el bacán, sino con la respiración fuerte y manos atrás; entregado y a entregar. Verito, coqueta, le bailó como le baila a todos, sensual, con harto movimiento de caderas y harto perreo. Nada censurable, hasta que comenzó a sacarle la polera y el pantalón.

Para quienes ni siquiera saben de qué trata esto, antes de la posible consumación, hay bastante juego previo. Y Carrizo como buen arquero, dicen que agarró todas las redondas que le tiraron dejando en evidencia las razones de Sampaoli para llamarlo. Verito, profesional siempre, se dejó pero poco, un toqueteo y un manotazo imperceptible pero implacable. Cuentan que ella entonces comenzó a sacarse la ropa, dejando lo mejor para el final: un colaless minúsculo, invisible a lo lejos, pero un cinturón de castidad para quien ha tenido que sobrevivir a varias allá arriba. Parte del show es la posibilidad de sacarle la prenda a la dama y Carrizo, puros rumores por supuesto, no la podía dejar esperando. De ahí en adelante es lo que permite Verito.

Los testigos presenciales dicen que pasó de todo pero son supuestos. Pedro Carrizo, que fue notificado de la difusión de varios videos y varias fotos, tuvo que salir al paso porque mentiras no, perrito. Sí, fue al show erótico. Sí, efectivamente estaba con alcohol pero jamás borrado. Aclara que estaba de vacaciones y, lo más importante: jamás hubo intimidad con la bailarina.

Villanueva, quizás conmovido con la historia y como lo hace cada martes en la noche, quiso tenderle una mano al necesitado: “Igual lo entiendo porque lo que se genera ahí es tremendo. Y el show de la Verito es tremendo”. Arica, la ciudad de la eterna primavera y de la discoteque Sunset. Libertinaje o libertad, decadencia o divertimento, usted verá qué es mejor.

PD. Carrizo no quiere que se hable más del tema, incluso amenazó con querellas por doquier, pero el mundo de la noche y los rumores son goles que ni Lev Yashin ni Juana González son capaces de tapar.

www.barriobravo.cl #Lujuria #Noshe #Juana #BB

Acerca de Juana Gonzalez 32 Articles
Columnista de Barrio Bravo. Estudió una de las carreras menos rentables del área humanista -y con eso se puede ver de qué va- pero, con mucha suerte, trabaja en lo que le gusta. Se retiró de las canchas a temprana edad por el bien del fútbol y hace poco, por primera vez en su vida, se abonó a un equipo: Palestino.

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