LA GRAN ‘CAREPATO’

El fútbol no necesariamente acaba con el partido, muchas veces la experiencia de un encuentro genera símbolos, imágenes y términos que quedan para la posteridad. Esta es la historia del Jota: “La Gran Carepato”.

Tú no sabes lo que era el Jota en esa cancha, ¡es que era un espectáculo! … Yo sé, yo sé… Sé que has visto de todo, no me pongas esa cara, no te quiero ofender, pero viejo, ¡es que el Jota esa tarde se sacó todos los balazos que llevaba en el alma! Y despejó, de punta y sin arrugarse, toda la mierda que tenía adentro. Y mira que llevaba mierda, porque días antes supo que la Flo, la mina de toda su vida, se los ponía con el Manuel. ¡Sí maestro, con el Manuel! No te rías así, pobre Jota… Es que si te cagan, uno esperaría que la chiquilla pique por algo más alto que uno, pero se los puso con esa desesperanza de ser humano. Esa hueá hunde a cualquiera. Y no se trata de ser superficial, pero el Manuel desencaja hasta al sol en un día de playa. Imagínate la mochila que le puso la flaca al pobre del Jota: ¡es que le plantó un estigma al ego! Da para arrancarse del país, hacerse la cirugía y que no te vean más. Y más encima el Dani que no lo bajaba del columpio y lo troleaba a ritmo spam, con esa risa de hiena sin hambre que tiene el muy hijo de puta… No, no, no… pobre Jota. Y no sabes la cara que puso cuando la mina llegó con el gordo ese de la mano: DES FI GU RA DO. Y el Dani, chucha, el Dani…

¿Si ya se los había puesto? La verdad es que no sé, pero si esa nube de smog con pena ahora la lleva de la mano -y de día pos hermano-, mucho requisito yo creo que no te ponía. Y el Jota ‘hermano’, el Jota es más bueno que el agua del sur; siempre preocupado, mandándole mensajes, comprándole flores, ahí bien ‘Romeo’, vendiéndola. Sí, yo también creo lo mismo que tú, si te ponís calzón, la perdiste. El hombre enamorado tiene que ir graduando, tampoco se trata de ser un culiao, pero de baba, al medio round te la hicieron. Y el Jota ‘bro’, el Jota caminaba con el calzón en la boca y lleno de baba.

Todos sabemos que el Jota en el fútbol talento no tiene, va con nosotros en la grupal, por hacer algo y matar la tarde con una chela. No, nunca ha sido titular, pero algunos minutos lo ponemos: paga la cuota siempre a tiempo, asiste a TODOS los partidos y además pasa a buscar en auto al José; viven a 5 minutos, y sin el José, estamos en la rama, jugo en polvo. El Jota es clave. Pero el destino es así po, y ese día el Jota tuvo que salir en el 11 titular porque al Alfredo se le casaba la hermana. Sí, la hermana, esa rubia exquisita…una lastima, pero vos sabís pos, el chancho siempre ha estado mal cortado. Hasta minuto de silencio hicimos por esa perdida.

Piensa en el Jota, ahí, al medio, viéndola pasar y la Flo regaloneando al Globo ese. Maestro, si le falta hasta el colmillo derecho. No, pobre Jota, yo me pongo en su lugar y me quedo corto. Fui y le dije que no mirara tanto a la línea, pero respiraba garabatos. Había que entenderlo. Al menos iba meter la pierna, eso fue lo que pensé, y le dije al Dani que parara de mearle la alfombra. El Dani, hueón, el Dani gozaba haciendo sufrir el pobre Jota “¡Mira, le está tocando la pierna!”, le decía el muy desgraciado. Y el Jota tratando de hacerse el gil, como mártir en la cancha, bloqueando el reojo.

El partido estaba parejo y el Jota era un León, no pasaba nadie por ahí. Hermano, es verdad, no estoy exagerando. ¡Lo que mordía! ¡Ni el pie plano se le notaba! Y cuando la tenía, hasta cambio de frentes se mandó. Sí, siempre buscaba al José, como todos. Ordenadito, nada de lujos hueones: un 6 leñador y disciplinado. ¿La flaca? ahí seguía mordiéndole los labios al Manuel. Sí, camboyana, cero respeto. Yo no sé si el Jota se mandó alguna cagada, pero esta mina le metía todo el dolo y el veneno. Si hasta yo le veía la lengua ¡Y ESTABA A 30 METROS! No hermano, de verdad la escena daba susto. El Dani decía que era mejor imaginarse una escena de amor entre Eduardo Frei y la Martita. Sí, a ese nivel.

Íbamos 2-1 y no quedaba mucho. El Jota ya tenía amarilla por una caricia, nada grave. Pero el despliegue del Jota, es que ‘bro’, te conmovía. Y además de pierna, se cuenteó al arbitro, los palabreó a todos, ¡le hizo hasta un ‘Pato Yáñez’ a la barra de ellos! Sí máestro, completo, de clínica, pa’ vídeo.

Como e digo, no faltaba nada, estábamos mariconeando, tocando pal lado, estilo Carvallo, bien noventero, hasta que el Dani se las dio de bueno y canchereó de más; ‘bro’, el 7 de ellos era una bala, si se dedicaba a lanza, puta, se peinaba y dejaba a todas las abuelas del paseo Ahumada sin cadenas. Claro que había estado contenido porque ellos mucho fútbol no generaban, pero pilló cancha y hermano, dije al toque: cagamos. Se iba, se iba, se iba… Pero no me vas a creer que al Jota todavía le quedaban piernas. Es que un hombre con el orgullo herido es capaz de todo: de lo más brutal y absurdo, pero también de la heroica.

El 7 ya estaba en la media luna del área nuestra, y el Mirko, que no llega ni al metro setenta, parecía hilacha en medio del arco. ¿A acortar? Qué va salir a acortar ese, juega más parado que soltero en topless. Por algo le decimos ‘colador’, pero tiene raja, además él quiere jugar al arco y es el único que tiene guantes. Pero ahí venía el Jota, maestro, si daban ganas de llorar… ¡Era el partido de su vida! ¡Era la reivindicación de su vanidad! Al ‘7’ ya lo tenía casi pillado y fue justo en ese momento cuando el Dani, desde atrás, en la desesperada, le gritó: “¡¡¡La gran ‘carepato’, conchatumadre!!!” Y el Jota, que estaba inspirado, se acordó al toque de cuando el Carepato Díaz se bajó al moreno Willian en el comienzo de las eliminatorias para Rusia en el Nacional; sí, íbamos empatando a cero y justo el brazuca se escapaba solo, hasta que llegó Marcelo Díaz y desde atrás lo chantó de hocico al suelo. Fue clave. Después ganamos 2-0. El Jota, hermano, se apoderó del espíritu del Carepato y le plantó un chuletón-tacle que le cambio la dirección a cualquier eco. ¡Lo que voló ese 7! ¡Lo que voló! Sonó como un guatapique. Y quedó ahí, en coma, chantado a la tierra, ni se movía. Sí también se gana pegando, y perder de pavo caballero no es de barrio. ¿El Jota? No esperó ni la roja, se fue caminando en medio de toda la gloria, hasta con aplausos, y se quedó afuera esperando el tiro libre, palmoteado por todos, como un héroe.

El tiro libre se fue como a 5 metros: ganamos 2-1.

Cuando nos íbamos, el Jota, que se llevaba todos los abrazos, pasó por al lado de la Flo, que seguía viboreando con el gordo Manuel. ¿Qué hizo? Nada, digno el Jota, ni la miró. ‪#‎BB‬

Acerca de Roberto Meléndez 391 Articles
Creador de Barrio Bravo. 30 años. Viviendo en la playa y escribiendo. Delantero con poco compromiso defensivo. Galán de rachas... esperando que llegue la racha. Convencido de la validez y fuerza de esta idea. Agradecido de todos quienes le dan el aguante a este espacio. Salud.
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10 comentarios en LA GRAN ‘CAREPATO’

  1. Hoy he leído todos tus textos, descubrí ayer tu blog en Facebook. Esta historia se lleva la medalla de oro, buenísima. Todos alguna vez, por distinto motivo, jugamos alguna vez un partido con el orgullo herido, y las ganas que uno mete ahí no pudiste haberlas representado mejor aquí. Abrazo de gol.

  2. que hermoso es imaginarse toda la escena, al jota y la rabia contenida que se transforma en gesta heroica digna de leyenda.

    como serian todos estos personajes en un comic, el guaton nelson, el jota, el dani, el colador, un barrabases moderno con toques de cotidianidad
    . hermoso

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