El humilde inocente

La mítica «Bombonera» repleta, con fuegos artificiales previos, saboreando el carnaval antes del partido. La infinita e inagotable autoestima futbolera trasandina amplificada en los colores de Boca, subrayando la historia y tantas jornadas de gloria. Las tapas de los diarios listas, el discurso de los relatores preparados, un rival abordable por «objetivo» prejuicio. Con «respeto», claro. El mismo que habían tenido todos los demás anteriormente, pero ‘Boca es Boca’ y el cuento de hadas de un equipo que viene haciendo la gracia y ganándose el cariño por un daño inocente, debe extinguirse en manos del gigante, en esa cancha que devora. Además es una semifinal, ya está bueno de cosas, el resto del capitulo debe protagonizarlo el galán de toda la vida, el mimado de los flashes.

4 minutos de juego y el seis veces campeón de la Copa Libertadores tiene un pie en la final: ya está arriba de la cuenta y con ese marcador le basta. Cayó 2-1 en Quito, pero evidentemente había sido un accidente de la altura; en el llano y en ambiente río platense aparecería el juego de verdad. Y aparece. Independiente del Valle no alcanza ni una pared ni logra defender la tromba de entusiasmo que tiene al frente. Pero comienzan los fallos frente al arco. Hay risas igualmente, caerá otro, se sabe.

Sin embargo los minutos tranquilizan al conjunto del uruguayo Pablo Repetto, quien dirige a la escuadra desde el 2012, y ha sabido marcar la personalidad charrúa en sus dirigidos. Tal vez ellos no tienen ni los mejores autos ni pasean con las modelos de moda, pero adentro de la cancha conocen el libreto y saben sudarla. Sudando aguantan, también avanzan.

25 minutos, pelota detenida. Descuido en el área ‘xeneixe’: ya no es época de descuidarse. Cabeza en el área, le queda a Caicedo y lo empata. Un «accidente», la explicación que ya es tendencia. Ecuador lo celebra, están todos detrás de un cuadro que hace pocos años jugaba en segunda pero que con el norte claro ha sabido hacerse un nombre. No tiene títulos pero el proceso es solido y lleva tres años jugando la Copa. El 60% de su repertorio financiero va a las juveniles. Obviamente el centro de entrenamientos es de primer nivel. Quieren hacerlo bien. Sin autobombos ni la diagonal de una compra que te lo gane fácil.

Boca Juniors parece aplastar a su oponente; pero ahí está el palo, también Azcona, una vez más. Un portero al que no conocía nadie y ahora todos hablan de él. Tiene un sueldo bajito, ni comparado con el de Tevez. La adrenalina se desacelera, el canto se transforma en ruido, de a poco algo espeso. Independiente, con un 4-2-3-1 agrupadito y sencillo, de laburo colectivo, finaliza los primeros 45 con el boleto en la mano. «Qué bien lo han hechos los negritos, con suerte, pero bien», se oye con paternalismo, a modo de murmullo general, por todos lados.

5 minutos del segundo tiempo y la explosión de la sorpresa. Un despeje largo desde el arco, luego un pivoteó en el medio, sumado a un toque de primera y exprimiendo esa velocidad que apuñala: 1-2. Independiente del Valle está festejando. Boca no lo puede creer. La «Bombonera» se toma un segundo de improvisado silencio. Sintió el mazazo inesperado.

La actitud del equipo más popular de Argentina decae, está enredado. Independiente lleva la fibra, atento, guapeando. A los 55 un compromiso inexcusable del arquero Orión, de esos nerviosos, cándidos, y Angulo se lleva todo por delante. 1-3. Es la sentencia. Se escucha desaforado el gol en la mitad del mundo. Cuántas veces lo imaginaron en la cabeza, ahora resultaba que era cierto. Boca, ni su medio, creyó posible lo que ocurría; se preparó para el tramite y una vez desconectado, tembló. Temblaron las piernas, no la «Bombonera».

Sobre el final un descuento, pero ya no importa. Pablo Repetto y los suyos festejan: se han sacado la mierda, viven algo soñado.

Independiente de todo, de todos, callando bocas. El humilde insolente logra una hazaña que se explica por el trabajo, por jugar con carácter, por la pizca de suerte y porque el fútbol por algo es el fútbol…más ahora, que ya nadie se caga por el verso de otra época.

Independiente del Valle a la final de la Copa Libertadores. No necesitó chequera ni chapa. Por si fuera poco, la ‘taquilla’ de las entradas va para los damnificados del terremoto que tuvo lugar este año en su país. Hasta en eso. Para aplaudir. Y Gozar. ‪#‎BB‬

Acerca de Roberto Meléndez 414 Articles
Creador de Barrio Bravo. 30 años. Viviendo en la playa y escribiendo. Delantero con poco compromiso defensivo. Galán de rachas... esperando que llegue la racha. Convencido de la validez y fuerza de esta idea. Agradecido de todos quienes le dan el aguante a este espacio. Salud.
Contacto: Twitter

1 comentario en El humilde inocente

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*