Cuando Ballack limpió la pelota

Corea del Sur venía robando a mano armada para la Copa del mundo del año 2002; es cierto, tenían un técnico ducho como Guus Hiddink, que supo ordenar la velocidad natural de sus jugadores y sofisticó la disciplina táctica del equipo. Sin embargo, los bochornos arbitrales se sucedían con escándalo: primero Portugal, luego Italia, cuatro días después España. Off sides a la carta del local, goles mal anulados a sus rivales, claros penales no sancionados en área asiática. El show de la FIFA, con sus negocios y el pago de favores, arruinando el éxtasis del mundial. Con todo, mientras el mundo criticaba, Corea era un carnaval. Hasta que llegó Ballack, quien hacía menos de cinco minutos había quedado fuera de una posible final por una amarilla saca partido. Pero el talentoso volante no se salió, y fue él quien fulminó a los 75 minutos la portería y devolvió la dignidad de la cancha. Lo de Corea podía parecer simplemente algo simpático, accidental, no obstante el año pasado se supo la verdad: el amaño fue concreto, Blatter a la cabeza. Ballack dejó a su equipo en la final y limpió la pelota. Hoy que cumple 40 años, un detalle a la memoria.

Acerca de Roberto Meléndez 414 Articles
Creador de Barrio Bravo. 30 años. Viviendo en la playa y escribiendo. Delantero con poco compromiso defensivo. Galán de rachas... esperando que llegue la racha. Convencido de la validez y fuerza de esta idea. Agradecido de todos quienes le dan el aguante a este espacio. Salud.
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