Corrijamos a nuestros jóvenes

Opinión vertida por el lector, Salomón Retamal:

Es una lástima como las nuevas generaciones han comprado una vez más la falacia bolchevique. Ya en mis tiempos hubo muchos que se sumaron a este tipo de movimientos sociales divisorios, dejando una herida que se vuelve abrir hoy día con nuestros estudiantes.

Circula desde hace algunos años un llamado a realizar una Asamblea Constituyente, el cual se ha impregnado en los oídos de aquellos más sensibles e inocentes, quienes debido a la tentación e insidia de unos pocos revoltosos han tomado este engaño cual opio, alejándose de lo verdaderamente importante: sus estudios.

No es extraño para nadie ver a jóvenes con actitud relajada, como si de vacaciones se tratara, ya entrado el año escolar. Siempre con la misma excusa en sus bocas pronuncian con simpleza “es que estamos en paro”. Este es el país del paro. Viene faltando más mano dura de parte de los padres irresponsables que con impasividad ven a sus hijos vagando, muchas veces en ropa de dormir a la hora del almuerzo y en día de semana. Con dolor y vergüenza reconozco que he tenido el infortunio de presenciar esto de primera fuente y en mi propia casa con mi nieto Aarón. Siempre he creído que la ropa sucia se lava en casa, pero escribo esto con la intención de iluminar otros hogares que se vean corrompidos por similares desagravios.

Si me preguntan, en mi opinión el problema siempre parte por nosotros. Con gran pesar y frustración les cuento que más de una vez mi mujer me impidió aleccionar a mi propia prole. Es esa debilidad femenina por la ternura la que nos tiene con jóvenes “votantes” que marcan y blasfeman en su papeleta de sufragio con las letras ‘AC’.

Como decía, la debilidad femenina por la ternura impidió que nosotros le diéramos la estructura suficiente a nuestros hijos, que hoy y debido a nuestro error, crían chiquillos insolentes sin respeto por Dios ni el hombre. Es por esto que es doblemente dolorosa nuestra realidad, porque al final del camino encontramos que la responsabilidad recae sobre nosotros.

¿Será ya demasiado tarde?

A todo lo anterior, sumamos que hemos forjado una sociedad que hace oídos sordos a la palabra de experiencia. Los griegos en sus polis bien sabían que los mayores debían ser escuchados. Esa clase de valores parece ya olvidada.

Con la esperanza de que todavía quede algo por hacer, algo por salvar, es que realizo estas reflexiones. Enséñele a sus hijos y transformemos el ‘AC’ en algo productivo que marque un antes y un después. Que no le tiemble la mano, siempre un golpe bien puesto y con amor rectificador enseñó a respetar a los que hemos vivido más. Nosotros lo vivimos y eso no nos llevó a hablar mal de nuestros padres, pues nada malo hay en un tapaboca o en mostrar la hebilla de cualquier cinturón de la plaza. Verá cómo vuelve la tranquilidad al hogar.

Sinceramente,

Salomón Retamal

Acerca de Roberto Meléndez 414 Articles
Creador de Barrio Bravo. 30 años. Viviendo en la playa y escribiendo. Delantero con poco compromiso defensivo. Galán de rachas... esperando que llegue la racha. Convencido de la validez y fuerza de esta idea. Agradecido de todos quienes le dan el aguante a este espacio. Salud.
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