Chau Uruguay

Es cierto, compiten y lo hacen difícil. La sola presencia en cancha de esa remera celeste que ha escrito capítulos sustantivos de este deporte, de cierta forma, intimida. Son un destello de actitud y, con ripios pero unidos, traban y reducen los espacios. A 20 metros del arco, un precipicio que incluso el viento evita.

Aguerridos y mañosos, gastan minutos, raspan y vuelven a la carga. Intentan salir, presionan, sorprenden, pero no hay capacidad para sostener y de vuelta al refugio. Corren detrás de la pelota, batallan. Uno de los suyos, perdiendo los estribos, cae en la dinámica que ellos mismos han impuesto. Porque al frente ya no tienen al Chile tímido y acomplejado, estará nervioso, se apurará en los últimos metros, pero controla el juego, busca la victoria y también se da maña para no dejarse arrastrar y mete, pone la pierna y, con recursos de potrero, también ‘mete el dedo en el culo’, literalmente. Es parte del juego y de las reglas, y ya con uno menos, los charrúas definitivamente se parapetan, pero la insistencia y la ambición es tal, que llega un escopetazo a la entrada del área de uno que nunca atina a pegarle, y la multitud de ‘orientales’ que se desparrama en el área intentando negarle la red a esa pelota es elocuente con lo que pasaba en el juego. Golazo y se gritó con el alma.

Tras el delirio del local, los ‘oles’, y mientras el ritmo se enfría, los corazones de los actuales campeones se llenan de testosterona, y como es habitual, ensucian todo, con escandalo y cerca de las ‘piñas’, confirman el último alarido. De todo eso, otro menos y se extinguen los minutos. Se acaba el partido y un país completo se exalta emocionado y con adrenalina, mientras el actual campeón se blinda en las excusas de siempre, victimizándose después de pegar hasta el cansancio, de demorar lo imposible (al amparo de un arbitro que más jugó para ellos que para Chile, como afirman con desparpajo) y con escuálidos 80 pases correctos durante 90 minutos de juego, una falta de respeto para el fútbol. Cada quien con su librito, pero con melones al aire, es triste creer que te robaron.

El poderoso campeón queda fuera porque le ganaron en todo: fútbol, huevos y viveza. Chau Uruguay.

Acerca de Roberto Meléndez 414 Articles
Creador de Barrio Bravo. 30 años. Viviendo en la playa y escribiendo. Delantero con poco compromiso defensivo. Galán de rachas... esperando que llegue la racha. Convencido de la validez y fuerza de esta idea. Agradecido de todos quienes le dan el aguante a este espacio. Salud.
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