Camino a la cumbre

A pesar de que Peter Schmeichel dice que jamás presionó a su hijo Kasper para que se pusiera los guantes, tal vez fueron los cinco títulos de Premier, las tres FA Cup y la Champions que enmarcaban el living de la casa lo que pesó para que siguiera no un deseo ajeno, sino una historia que sonaba como propia.

Kasper creció en los camarines del Manchester United de los años 90’, entre su padre que se convertía en leyenda y esa sombra que poco a poco comenzaba a envolverlo. No era menor, su referencia presumía de un prestigio bien ganado, atajando como uno de los mejores de su época y comenzando su carrera en pequeños equipos para luego saltar como titular al Brøndby, el gigante de su natal Dinamarca. De ahí el resto es historia con frases como la de Ferguson explicando que la compra de Schmeichel fue el ‘negocio del siglo’. Varias copas y algunos equipos después, Peter se retiraría en el City para que algunos años más tarde entrara su hijo a llenar un vacío que a él no le correspondía.

Contratado no solo por ser portero, sino también por ser ‘hijo de’, que bien le abrió algunas puertas, estas también se cerraron al percatarse que no era el padre. Fichado inicialmente por el Manchester City, su carrera fue de préstamo en préstamo. Con escasa continuidad y con frases como “simplemente no era lo suficientemente bueno” de Simon Grayson, director técnico durante su estadía en Leeds, la oportunidad llegó el 2011 al ingresar a las filas de Leicester bajo la dirección de Eriksson. Desde entonces, Kasper solo se ha ido superando.

El fútbol, con las desavenencias suyas, lo tendrán, en lo posible, escribiendo un antes y un después con su equipo en el Old Trafford, la cumbre de su padre, la imagen que parecía inalcanzable, quizás sea el lugar que lo encumbre definitivamente a él también.

Acerca de Juana Gonzalez 32 Articles
Columnista de Barrio Bravo. Estudió una de las carreras menos rentables del área humanista -y con eso se puede ver de qué va- pero, con mucha suerte, trabaja en lo que le gusta. Se retiró de las canchas a temprana edad por el bien del fútbol y hace poco, por primera vez en su vida, se abonó a un equipo: Palestino.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*