Bendito capricho

Chile aparecía perdido en la cancha; el entretiempo descompuso todavía más un semblante confundido tras la primera etapa. Australia, al igual que para el mundial 2014, estaba siendo un rival durísimo. Pero a diferencia de lo que sucedió en Brasil, cuando luego de unos primeros veinte minutos sobresalientes el conjunto oceánico emparejó el tramite y nos hizo sudar helado, esta vez el control del encuentro no estaba en órbita Roja. El rival presionaba, ensuciaba, pegaba patadas y mostraba ganas. En definitiva, competía. El rumor fácil soltaba la idea de un exceso de confianza por parte de la escuadra nacional, sin embargo, el merito, más allá de la mano blanda del árbitro, estaba en la disposición llena de coraje del once de enfrente, ganando la pulseada táctica, haciendo esquivo el control del balón y estirando como pocas veces a los nuestros. Sí, sufríamos. Además, la ausencia de Díaz siempre se siente y para peor tuvo que salir Aránguiz con molestias tras varias chuletas recibidas. Se puso peluda esta hueá, fue la única intervención que hice en un chat de WhatsApp.

El reinicio del encuentro no calmó nada, ni tampoco puso las cosas en el orden preconcebido, al contrario, el pelotazo se rifaba, atrás solo se obstaculizaba y Australia asediaba. Con otro gol de ellos, venía la eliminación.  ¿De verdad eliminados? La idea rondó el nervio, y aunque mi sobrino de nueve años estaba tranquilo en el sillón, en mi caso, que ya tengo dos más treinta en la biografía pelotera, repasé automáticamente el cuento de nuestro pasado no tan lejano. Puteaba. Tampoco tanto, pero cada vez más. Y como hincha, los escupos iban a los cambios y a ese fantasma de Martín. ¿Por qué ser director técnico tiene estos caprichos?, me preguntaba, con más garabatos que reflexión. Y el enjuto puntero, para colmo, no aparecía. En la cuna del odio moderno, Twitter, se lo estaban haciendo mierda. La pifió Pizzi, me dijo un amigo y siendo las 12:15 del día, se tomó un seco de chela. Yo también.

No sé en qué minuto iba el partido, tampoco recuerdo todos los detalles de la jugada, pero sí que ya estaba parado; yendo, viniendo y con un vaso vacío en la mano, porque rellenarlo quitaba tiempo. Que son rústicos, que son troncos, que…blablablá, nos tenían con el poto en la mano. Pie al pie los de rojo eran mucho más, no obstante, el sistema se había desfigurado frente a la voluntad. Y aunque ese reino suele ser caótico, si en la cancha hay cracks, algo puede pasar. Y Chile los tiene. Fue justo en ese momento en que salió ese “algo más” que no se entrena y es puro barrio:

Vidal, cayéndose, buscó con un pase a Alexis que entraba en al área, mas, el fondo australiano estuvo alerta a la combinación de los dos demonios y despejó a ojos cerrados y pa adelante; sin embargo, en el mismo segundo en que la jugada parecía perdida, el Rey, que se encontraba en el suelo, no renunció y desde el piso volvió a la carga, continuando la jugada con un cabezazo a ras de pasto, en genética de tierra, lleno de identidad. ¡¡ESA ES!!,  gritó mi vecino al mismo tiempo que por estos lados la épica del 23 sacó aplausos espontáneos. Pero no dio para comentarios, pues el balón le llegó a Mena; el lateral no dudó en mandar el centro al punto penal; nuevamente vino el despeje de la retaguardia australiana; claro que el contagio ya era norma y ahí estaba Vargas, que con el overol, se elevó más que los grandotes y logró pivotear la redonda… y el bendito capricho, con olfato y destino, tenía a Martín justito ahí, y de derecha ajustició, con todo el país en su espalda, y puso el empate.  El gol se gritó con alivio y sabrosa revancha.

No fue un gran partido de la Selección, pero este equipo tiene la particular gracia de no cagarse cuando la alfombra está puesta para el baño. La convicción es tal que los goles salen así, con cabezazos desde el suelo y el resistido celebrando. Ya estamos en semis, frente a Portugal, el campeón de Europa y de Cristiano  Ronaldo…justo los partidos que a este equipo le encanta jugar. #BB

Acerca de Roberto Meléndez 365 Articles
Creador de Barrio Bravo. 30 años. Viviendo en la playa y escribiendo. Delantero con poco compromiso defensivo. Galán de rachas... esperando que llegue la racha. Convencido de la validez y fuerza de esta idea. Agradecido de todos quienes le dan el aguante a este espacio. Salud.
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