Albert Acevedo y el gol de Vargas en Quito

5 años de esta pepa que abrió, como nunca antes, la posibilidad cierta de que Universidad de Chile se parara en la altura de Sudamérica y que un conjunto nacional nuevamente sacara chapa internacional. La jugada conceptualmente es tremenda y bien vale repasarla.

Sampaoli, por primera vez desde su llegada al banco azul, define una nueva modalidad táctica. El popular «viejo chico», no quedó preso de su identidad y flexibilizó el modelo: del 3-4-3 de siempre, pasó a un 3-5-2, con un nuevo volante en función «hijo de puta». Albert Acevedo, un buen muchacho, de esos que nunca tutean a los mayores, y que hasta ahí llevaba un rol secundario en el plantel, sacaría lustre a su mejor rol: marcar, perseguir, no dejar respirar al 10 de ellos, ‘Equi González. González, por su parte, estaba llamado a ser el panorama y tiempo que debía dejar sin aire al equipo chileno. La U arribaba a Ecuador habiendo ganado en Uruguay, Brasil y Argentina, pero esto era una final y, además, en el espacio de Quito; el carácter valdría tanto o más que el buen juego.

Y así fue: Acevedo anuló al ‘Equi González, destrozando en esta ocasión la majamama de «la pelota siempre al 10». El rústico y disciplinado defensa, ahora reconvertido en volante «perro e’ presa», se transformó en el tope fundamental: taponeó al ‘Equi, con patadas elegantes, garabatos discretos y anticipos constantes. El 10 del equipo quiteño quedó como fantasma, mientras que el piola Acevedo jugó con las llamas del diablo. Y sin show: cuando la pelota estuvo en sus pies rapídito al Carepato Díaz, o a Charles Aránguiz, o un melón a la tribuna.

El gol, por supuesto, tuvo a este héroe inesperado como protagonista: Acevedo, fiel a la misión, ronda, ronda, y justo cuando un pelotazo aéreo va en busca de González, mete maña y gana el cabezazo. El balón queda a merced de Marcelo Díaz, quien conduce sin apuro, con cancha por delante, mientras un rayo hace la diagonal… Ahí fue el pase, y Eduardo Vargas, que botaba todo a su paso, dejó desnudo los temores y sentenció el 0-1 poco antes del final de la primera etapa. Un gol copero.

El encuentro terminaría así, quedando sólo un paso, casi dado, para ser campeones. Acevedo no jugaría el partido de vuelta, como habitualmente pasaba durante ese 2011, sin embargo, había cumplido. #BB

Acerca de Roberto Meléndez 414 Articles
Creador de Barrio Bravo. 30 años. Viviendo en la playa y escribiendo. Delantero con poco compromiso defensivo. Galán de rachas... esperando que llegue la racha. Convencido de la validez y fuerza de esta idea. Agradecido de todos quienes le dan el aguante a este espacio. Salud.
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