¡Ajax!

Los minutos finales fueron de infarto, el Lyon atacando por todos lados, mientras los diez futbolistas que quedaban en cancha de la visita resistían las embestidas. El público local, en un estadio lleno, alimentaba el fervor del elenco francés que estaba a apenas un tanto de enviar la serie a la prorroga. 3-1 y a centímetros de la épica. Sin embargo, el balón no quiso entrar, en su caprichoso movimiento, transformando los rostros contraídos de quienes defendían en euforia total. Y cómo no, si tras más de 20 años, la legendaria institución de Ámsterdam accedía a una final europea. Además, ¿quién lo hubiera creído antes de iniciar este torneo? Por testimonio de nombre, tal vez; por cercano presente, ya no tanto. La media del plantel no supera los 22 años. Y se nota para bien cuando tienen la redonda y atacan; para mal cuando parece que el cuero salta en defensa y en vez de reventar sin asco quieren salir tocando. Pecan de ingenuidad, qué duda cabe, pero juegan al fútbol sin el desengaño del primer amor, al contrario, celosos y sedientos en una convicción de escuela. Porque el Ajax es eso, más allá de los años y el letargo, es una definición de principios que expuesto a algunos atrapa, y a nadie deja indiferente.

Pero ojo, que no se mal entienda, el final de partido fue una circunstancia más del encuentro entre muchas otras que hubo. Porque la visita ingresó a la cancha con un 4-1 a favor, y a pesar de aquello fue al frente, dañando, dominando, anotando el primero y perdiéndose el segundo. Los ‘cara de guagua’ botaron la tensión jugando a la pelota. Este Ajax no tiene los viejos nombres que acusa la historia. Para qué irnos a los tiempos de Cruyff, o de Litmanen, los hermanos De Boer, Kluviert y Davids. No obstante, perfila el sello que su escudo a tantas generaciones evoca. Qué agradable ver a un equipo que juega a un toque y para adelante. ¡Pa’ adelante! ¡Con ritmo! Nadie está quieto, la trancada es con el alma y todo es movimiento. Para nada perfecto, se sabe, pero al intento no se renuncia. El volante central parado bien arriba, los laterales ofreciéndose y pasando, los wines marcaditos y Klaassen, un 10 no tan 10, que dirige una orquesta imperfecta pero entretenida, con vida, al ajetreo de la búsqueda. Al ida y vuelta, con tensión y riesgo.

Sería absurdo adjudicarles algún favoritismo para el 24 de mayo en Estocolmo frente al Manchester United. Por el contrario, Mourinho ya saborea el plan que mejor le acomoda para noquearlos. Pero no dejaran de ser el Ajax, en ese intento casi nostálgico de ganar formando a través de una idea. Y para quienes somos más viejos, escucharlos nuevamente en la pelea de guapos causa recuerdos, y dan ganas de salir a la calle a patear una cajita de jugo, pa’ adelante, siempre pa adelante. #BB

Acerca de Roberto Meléndez 357 Articles
Creador de Barrio Bravo. 30 años. Viviendo en la playa y escribiendo. Delantero con poco compromiso defensivo. Galán de rachas... esperando que llegue la racha. Convencido de la validez y fuerza de esta idea. Agradecido de todos quienes le dan el aguante a este espacio. Salud.
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